Uno de los primeros dispositivos mecánicos para contar fue el ábaco, cuya historia se remonta a las antiguas civilizaciones griega y romana. Este dispositivo es muy sencillo, consta de cuentas ensartadas en varillas que a su vez están montadas en un marco rectangular. Al desplazar las cuentas sobre varillas, sus posiciones representan valores almacenados, y es mediante dichas posiciones que este representa y almacena datos. A este dispositivo no se le puede llamar computadora por carecer del elemento fundamental llamado programa.

Ya que podemos ver que el ábaco y la computadora personal son dos pequeños dispositivos para proceso de datos separados por miles de años de historia. Todo comienza en la antigüedad con los mercaderes, que estaban buscando la idea de llevar las cuentas de sus ganancias y sus perdidas. Aparte, por otro lado buscaban la manera de contar la cantidad de animales; como el ganado, etc; que tenían. Los métodos y herramientas para efectuar transacciones comerciales se desarrollaron conforme se fueron introduciendo las monedas como un medio para comerciar y las transacciones se hicieron mas complicadas y por lo tanto necesitaron métodos de cálculo mas rápidos. Así fue como apareció el ábaco, que rápidamente apareció por todo el mundo y todavía se sigue usando actualmente. De hecho, dicen en algunos libros que las personas que saben utilizar el ábaco podrían realizar en la computadora operaciones y cálculos rápidamente.

Después de este avance pasaron cerca de 4000 años antes del siguiente mejoramiento importante, ya que, el uso de los números romanos obstaculizaron la invención de aparatos mecánicos de computación.