Introduccion

A lo largo de la historia el hombre fue resolviendo sus necesidades de registración, para llevar la cuenta de sus bienes y efectuar las operaciones necesarias para la permuta o la venta de los mismos. Fue ideando métodos ágiles de cálculos, tales como contar con los elementos que les proporcionaba la naturaleza, por ejemplo: dedos, piedras, nudos en la soga, etc. Partiendo de la idea de contar con los dedos, los pueblos primitivos tomaron como base de sus cálculos el número 10, pero no todos tomaron el mismo sistema, los mayas calculaban en base al 20, los babilonios en base al 60, y los esquimales en base al 5, etc. En la medida que el hombre acumulaba un mayor número de posesiones, aumentaba la tarea de contar. El mundo antiguo iniciaba su expansión y los comerciantes compraban, vendían, efectuaban trueques, inventariaban, necesitaban un dispositivo para recoger información y obtener resultados exactos.

Uno de los dispositivos mecánicos primitivos de cálculos fue el contador de arena de los egipcios, que consistía en surco en la arena donde colocaban piedras o guijarros.