Herman Hollerit (1860-1929) La oficina de censos estadounidense no terminó el censo de 1880 sino hasta 1888. La dirección de la oficina ya había llegado a la conclusión de que el censo de cada diez años tardaría mas que los mismo 10 años para terminarlo. La oficina de censos comisiono al estadista Herman Hollerit para que aplicara su experiencia en tarjetas perforadas y llevara a cabo el censo de 1890. Con el procesamiento de las tarjetas perforadas y el tabulador de tarjetas perforadas de Hollerit, el censo se terminó en sólo 3 años y la oficina se ahorró alrededor de $5,000,000 de dólares. Así empezó el procesamiento automatizado de datos. Hollerit no tomó la idea de las tarjetas perforadas del invento de Jackard, sino de la “fotografía de perforación” Algunas líneas ferroviarias de la época expedían boletos con descripciones físicas del pasajero; los conductores hacían orificios en los boletos que describían el color de cabello, de ojos y la forma de nariz del pasajero. Eso le dio a Hollerith la idea para hacer la fotografía perforada de cada persona que se iba a tabular. Hollertih fundó la Tabulating Machine Company y vendió sus productos en todo el mundo. La demanda de sus máquinas se extendió incluso hasta Rusia. El primer censo llevado a cabo en Rusia en 1897, se registró con el Tabulador de Hollerith. En 1911, la Tabulating Machine Company, al unirse con otras Compañías, formó la Computing-Tabulating-Recording-Company. Debido al gran avance que trajo aparejado la Revolución Industrial durante el siglo XIX, junto con la creciente complejidad de la organización social, se planteó un nuevo problema: el tratamiento de grandes cantidades de datos. Así surgen los equipos de tarjetas perforadas, que se usaron para acumular y procesar automáticamente gran cantidad de datos. La primera operación de procesamiento de datos fue lograda por un estadístico que trabajaba en la oficina de censos de los EE.UU., quien desarrolló un sistema mecánico para registrar, calcular y tabular los datos extraídos del censo. El nuevo sistema se basaba en perforaciones en una larga tira de papel que para ser leídas se colocaban en cubetas de mercurio unidas eléctricamente por conductores. En los lugares donde habían perforaciones, unas púas entraban en contacto eléctrico con los conductores, y entonces eran registrados en los contadores. Esto dió origen al sistema binario o de dos posiciones (SI hay perforación o NO hay perforación) esto permite la representación interna de los datos en un computador. HOLLERITH, también ideó una clasificación eléctrica y automática que operaba a razón de 300 tarjetas por minuto. Las clasificaba en forma ascendente y descendente por orden numérico o alfabético. Esta innovaciones aumentaron la velocidad, versatilidad y utilidad de las máquinas de tarjetas perforadas. Esto dio por resultado que se usarán cada vez más estos dispositivos para procesamiento de datos de negocios, así como computación científica y estudios estadísticos. Pero pese a esto, estas máquinas tienen varias limitaciones, ya que por ser electromecánicas su velocidad se veía limitada por el diseño básico y además como cada máquina se diseñaba para cumplir una función especial, la transferencia de tarjetas de una pieza de equipo a otra, para diferentes operaciones, no sólo consume tiempo, sino que incrementa la posibilidad de error.