En la revolución de la computación influyeron en gran medida las técnicas de las tarjetas perforadas. Las mismas surgen primero de la industria textil, en el período 1725-1745, Yacques de Vaucamon desarrolló un equipo de tejer, que era controlado por una cinta de papel perforado, su diseño era muy rudimentario pero sirvió de inspiración para futuros progresos. En 1807, Joseph Jacquard, perfeccionó una máquina que empleaba una secuencia de tarjetas perforadas, cuyas perforaciones controlaban la selección de los hilos y la ejecución del diseño.