En base a la sumadora de Pascual, en 1671, Leibnitz (científico y filósofo alemán) proyectó una máquina de multiplicar por medio de sumas sucesivas.

Gottfried Wilhelm Leibnitz empezó a trabajar sobre una máquina que pudiera multiplicar y dividir directamente. La primera versión fue terminada en 1694, que fue en forma de dispositivo escalonada, y por cierto todavía se pueden encontrar en muchas calculadoras actuales.